Unos meses antes de que caducara el contrato de arrendamiento de mi carro, empecé a investigar la opción de reemplazarlo con un vehículo eléctrico. Me considero una ciudadana responsable y presto atención al cambio climático, entonces me gustaba la idea de no agregar más carbono al medio ambiente. Considerando los precios cada vez más astronómicos de la gasolina y los incentivos disponibles, podía ahorrar dinero. También parecía ser el momento indicado porque la tecnología de las baterías ha avanzado.

Puede dar un poco de vértigo hacer el cambio, pero recomiendo seriamente planificarlo con tiempo, hacer la tarea como cuando estábamos en la escuela y tomar el tiempo necesario. Yo comencé a investigar casi seis meses antes de que caducara mi contrato de arrendamiento. Una amiga que maneja un eléctrico pudo contestar muchas de mis preguntas, algo que me quitó un poco el miedo. (Por ejemplo, ¿qué hago si hay un corte de luz? Ella me señaló que los surtidores de gasolina tampoco funcionan cuando se corta la luz.)

Al investigar, me di cuenta de que los agentes de venta eran agresivos o condescendientes conmigo porque soy mujer. Si la primera pregunta que me hacían era qué color buscaba, se terminaba la conversación. Es insultante y ya sabía que no me iban a ofrecer un buen precio. Sin embargo, algunos concesionarios tenían agentes de venta apasionados por los vehículos eléctricos y eso fue muy útil.

Probé como una docena de carros, tanto híbridos eléctricos enchufables como vehículos completamente eléctricos, pero en definitiva, decidí que el Nissan LEAF SL de 2019 era el vehículo indicado para mí. Sinceramente, no pensaba que me fuera a gustar tanto como me gusta. Es lindo, tiene un radio de giro fenomenal, y se siente como un carro normal, algo que hizo que me acostumbrara más fácilmente. Además, todavía reúne los requisitos para recibir el crédito fiscal federal completo de $7.500.

Hace unos meses que lo manejo y realmente me gusta. La mayor parte del tiempo lo manejo en la configuración “Eco” para conservar la batería, pero cuando tengo prisa y debo acelerar, como cuando entro a la carretera, es muy rápido y seguro. Además, siento que estoy practicando lo que predico como ambientalista y el ahorro de gasolina es sorprendente. Mi cuenta de electricidad ha aumentado $15 por mes, ¡pero antes gastaba $300 por mes en gasolina!

El contrato de arrendamiento de mi Nissan LEAF es de solo dos años. La tecnología de las baterías está avanzando tan rápido que me entusiasma pensar en las nuevas opciones de eléctricos que puedan estar disponibles en 2021.