Nuestra familia acaba de comprar otro vehículo eléctrico (un Chevy Volt de 2012 con poco uso) y ¡nos encanta! No es que nos guste menos nuestro LEAF de 2015, de la misma manera que uno puede querer de distinta manera a cada uno de sus hijos sin elegir un preferido.

Hace tiempo que somos fanáticos de los eléctricos usados. Como el mundo que no sabe de vehículos eléctricos le tiene terror a la degradación de la batería, los EV usados históricamente se han devaluado más rápidamente que el resto de los carros y, por lo tanto, son una muy buena oferta para nosotros que estamos al tanto. (Aunque eso ha empezado a cambiar en el último año y los precios de los eléctricos usados están aumentando.)

Al comprar un vehículo a gasolina usado, hay muchas partes por qué preocuparse: correas de distribución, bombas de gasolina, inyectores de carburante, colectores, transmisiones, pistones, filtros de aceite, filtros de aire, cigüeñales, ejes de levas, válvulas de entrada, etc. Todas esas partes movibles se gastan y presentan un riesgo para el comprador de un carro usado. En el caso de un eléctrico usado, todo prácticamente se reduce a la batería (y las llantas y los frenos). Si la batería tiene toda o casi toda su capacidad original, básicamente hemos encontrado un carro nuevo.

En el caso de nuestro Volt, se lo compramos con solo 18.000 millas en el odómetro a un conductor que lo usaba solamente para manejar por la ciudad. Prácticamente ninguna de esas millas se había conducido a gasolina, con lo cual el motor a gasolina y su tren propulsor estaban realmente nuevos. Y la batería todavía indica un alcance de 34 millas, comparado con un alcance oficial de 35 millas al salir de la fábrica. No les voy a contar cuánto me costo, pero digamos que no fue mucho para un vehículo en su estado mecánico y con un desgaste mínimo de carrocería.

El alcance de la batería de los automóviles eléctricos puede deteriorarse con el tiempo y es algo en que hay que fijarse, pero no es tan común como podría pensarse. Mi LEAF sigue indicando el mismo alcance que cuando lo compramos hace 38 meses. Y apenas ayer, estaba hablando con una amiga que maneja un Tesla Model S de 2012, que me aseguró no ver ninguna diferencia notable en el alcance de su carro desde el día que lo compró.

Joel Levin es el director ejecutivo de Plug In America.