Información básica sobre los vehículos eléctricos

¿Qué es un vehículo eléctrico (EV, por su sigla en inglés)?

Un vehículo eléctrico es cualquier vehículo que pueda andar impulsado por la electricidad proveniente de un enchufe de corriente eléctrica. Existen 2 tipos de EV:

  • Un vehículo completamente eléctrico (a veces llamado vehículo de batería eléctrica o BEV, por su sigla en inglés) anda exclusivamente a electricidad proveniente del enchufe.
  • Un vehículo híbrido enchufable (PHEV) utiliza tanto la electricidad de la toma de corriente como la gasolina. Por lo general, utilizan primero la electricidad y luego la gasolina. De esa manera, se pueden realizar la mayoría de los viajes cotidianos a electricidad y usar la gasolina para viajes más largos.

Un vehículo híbrido tradicional convierte la gasolina en electricidad y no tiene enchufe.

Recarga

¿Cómo y dónde recargar un vehículo eléctrico?

La mayoría de los conductores de vehículos eléctricos recargan sus automóviles durante la noche en el garaje, la cochera abierta o la entrada para vehículos de su casa. Muchos aprovechan las estaciones de recarga de sus lugares de trabajo. Hay muchas estaciones públicas de recarga disponibles (y surgen más cada mes), pero en la práctica, los estudios indican que solo el 5% de las recargas de vehículos eléctricos se hacen en estaciones de recarga públicas. Se puede consultar este sitio para encontrar estaciones públicas de recarga de vehículos eléctricos.

Existen tres tipos o “niveles” de recarga de vehículos eléctricos. Esta guía explica los niveles de recarga de los vehículos eléctricos.

 

¿Cuánto tiempo lleva recargar un vehículo eléctrico?

La mayor parte de las recargas de vehículos eléctricos se hace en casa, durante la noche, como la recarga de los teléfonos celulares, algo que hace que la velocidad de recarga sea, en gran medida, irrelevante. No obstante, existen decenas de miles de estaciones públicas de recarga en todo el país y se suman más todos los días. Muchas se encuentran en tiendas o restaurantes, así que se puede recargar mientras se va de compras o a cenar.

Son varios los distintos factores que determinan el tiempo que lleva recargar un vehículo eléctrico. En términos más técnicos, el tiempo que toma una recarga completa depende de:

  • El modelo del vehículo y el tamaño del paquete de baterías
  •  El tipo y el “nivel” de la estación de recarga
  • Cuánta carga quede en la batería cuando se la enchufa
  • La temperatura ambiente

En general, los típicos vehículos eléctricos que se encuentran actualmente en el mercado pueden necesitar entre 20 minutos y un día entero para recargar una batería totalmente agotada. La mayor rapidez la ofrecen los cargadores de “Nivel 3” o “cargadores rápidos de corriente continua (DC, por su sigla en inglés)” y las recargas más lentas se hacen enchufando el vehículo directamente a una toma de corriente de pared de 120 voltios. (Sí, el mismo tipo de toma de corriente a la que enchufamos los teléfonos celulares.)

Los conductores de vehículos a gasolina están acostumbrados a ir a la gasolinera cuando se les está terminando el combustible y llenar el tanque. Pero como la mayor parte de las recargas de vehículos eléctricos se hacen durante la noche, muchos conductores hacen una recarga de refuerzo en estaciones públicas para llegar a su próximo destino en vez de recargar al 100%.

 

¿Cuánto cuesta cargar un vehículo eléctrico?

El costo de recargar un vehículo eléctrico es muy inferior al costo de cargar un automóvil a gasolina. En general, recargar un vehículo con electricidad cuesta un equivalente aproximado a pagar $1 por galón de gasolina en un coche convencional con un rendimiento de combustible promedio.

Usar un cargador público rápido suele costar más porque lograr un tiempo de carga reducido exige un equipamiento especial. Recargar un vehículo eléctrico en casa es típicamente la opción más económica y los costos pueden disminuir aun más si la empresa de suministro eléctrico del conductor ofrece tarifas bajas especiales para recargar durante la noche u ofrece recargas que la empresa puede compensar con programas de respuesta a la demanda.

 

¿Cómo hago instalar una estación de recarga de Nivel 2?

En PlugStar.com/chargers, se pueden comparar estaciones de recarga y encontrar enlaces a sitios donde comprarlas. Cuando encuentren un cargador que responda a sus necesidades, recomendamos contratar a un electricista licenciado para realizar la instalación.

El electricista licenciado necesitará el número de modelo del cargador y el tipo de enchufe. Eso le dirá qué panel de amperaje necesita instalar para responder a los requisitos de potencia del cargador. Los cargadores proporcionan un alto nivel de electricidad durante muchas horas continuas al día. Por lo tanto, es de suma importancia instalarlos correctamente.

Muchas empresas de suministro eléctrico y gobiernos estatales y locales ofrecen incentivos para instalar estaciones de recarga. Para más información, se puede visitar PlugStar.com/incentives o contactar a la empresa de suministro eléctrico local.

 

¿Enchufar el vehículo es un dolor de cabeza?

Para nada– lleva menos de cinco segundos y no hay necesidad de desviarse hasta la gasolinera, luchar por una manguera para cargar, ni ensuciarse las manos con algo tóxico como la gasolina. Se puede recargar en cualquier lugar donde haya una toma de corriente eléctrica. La mayoría de los conductores de vehículos eléctricos recargan cuando llegan a su casa.

 

¿La recarga rápida en corriente continua (DC) degradará más rápidamente mi batería?

La recarga rápida en corriente continua (DC) es levemente más exigente para la batería de un vehículo eléctrico que la recarga de nivel 1 (120 voltios) o nivel 2 (240 voltios). Si bien todas las baterías sufren cierta degradación con el tiempo, recargar en corriente continua en moderación probablemente no tenga efectos negativos para la batería.

 

La experiencia de conducir

¿Son confiables los vehículos enchufables?

Si bien todavía son relativamente nuevos en el mercado y los compradores tienen sus dudas, los vehículos eléctricos, de hecho, están demostrando ser más confiables que los automóviles a gasolina. Hay un claro motivo: el sistema de propulsión del típico automóvil a gasolina tiene aproximadamente 200 partes movibles, mientras que un vehículo eléctrico tiene unas 20 partes movibles. Que haya menos partes movibles significa que habrá menos oportunidades de que las cosas se descompongan y sea necesario repararlas. Un vehículo eléctrico tiene un motor eléctrico en vez de uno a combustión; no tiene un sistema de transmisión ni un sistema de escape; no necesita aceite ni ningún fluido mecánico.

Los vehículos eléctricos, por lo tanto, necesitan mucho menos mantenimiento y raras veces requieren servicios. Será necesario rotar las llantas, reemplazar las pastillas de freno y reponer el fluido de los limpiaparabrisas. Pero más allá de eso, los vehículos eléctricos necesitan muy pocos servicios. La mayoría de los problemas con que tienen que lidiar los conductores de vehículos eléctricos tienen que ver con los sistemas tecnológicos, como el de la entrada sin llaves y las pantallas táctiles, problemas que también presentan los nuevos modelos de automóviles a gasolina.

 

¿Cuánto duran las baterías de los automóviles eléctricos?

La mayoría de las baterías de iones de litio de vehículos eléctricos tienen una garantía de al menos 8 años y 100.000 millas, pero pueden durar incluso más dependiendo de los hábitos de manejo y recarga, hasta entre 10 y 15 años o más. De hecho, algunas baterías de vehículos eléctricos en uso actualmente ya pueden durar hasta 200.000 e incluso 500.000 millas, según Coltura.

La degradación es un proceso normal de las baterías, incluso las de los vehículos. La degradación reduce permanentemente la cantidad de energía que la batería puede almacenar o la cantidad de energía que puede transmitir. Las baterías de los vehículos eléctricos pueden, por lo general, transmitir más energía que la que pueden manejar los componentes del sistema de propulsión y, por lo tanto, la degradación no suele observarse en el rendimiento de manejo, pero puede afectar la cantidad de energía que se almacena, algo que tiene un impacto directo sobre el alcance del vehículo.

Cuando llegue el momento de cambiar la batería de un vehículo eléctrico, el precio de la batería va a ser muy inferior al actual. El costo de las baterías disminuyó un 80% entre 2010 y 2019, y se espera que siga bajando.

 

¿Los vehículos eléctricos son mejores para conducir?

Muchos conductores de vehículos eléctricos informan que estos automóviles ofrecen una experiencia de manejo más disfrutable debido a su andar suave y silencioso, y a su aceleración instantánea. Si bien es algo subjetivo, las encuestas a conductores de vehículos eléctricos son una indicación clara.

En 2020, la AAA encuestó a conductores de vehículos enchufables y les preguntó acerca de sus experiencias y percepciones relativas a conducir vehículos eléctricos. Las conclusiones revelan conductores que están muy contentos con sus automóviles eléctricos:

  • Tres cuartos de los conductores (el 78%) también tienen un automóvil a gasolina, pero afirman conducir principalmente (un 87% del manejo) sus vehículos eléctricos.
  • La mayoría (el 96%) dicen que comprarían o arrendarían otro vehículo eléctrico la próxima vez que buscaran un automóvil nuevo.
  • Dos de cada cinco de los conductores (el 43%) dicen que manejan más ahora que cuando tenían un automóvil a gasolina. En promedio, los dueños de vehículos eléctricos manejan 39 millas por día.

Estos resultados confirman las conclusiones de un estudio realizado en 2019 por IHS Markit, que observó una creciente tasa de lealtad a los vehículos eléctricos a medida que se incorporaban al mercado más modelos de mayor alcance.

 

¿Pueden los automóviles eléctricos tener el alcance suficiente para ser prácticos?

La mayoría de los vehículos eléctricos tienen un alcance de entre 200 y 400 millas, y esas cifras siguen aumentando rápidamente. Muy pocos conductores viajan esas distancias a diario y la mayoría de los conductores de vehículos eléctricos enchufan su vehículo durante la noche, algo que les permite despertarse cada mañana y encontrar una batería totalmente recargada. Para las pocas ocasiones en que se necesita hacer un viaje de larga distancia, el trayecto se puede cubrir con recargas rápidas de corriente continua en las carreteras, con un segundo vehículo que sea un híbrido enchufable (PHEV), con acceso a servicios de vehículos compartidos, o alquilando o pidiendo prestado otro vehículo.

 

¿Es un peligro la naturaleza silenciosa de los vehículos eléctricos?

Los vehículos eléctricos no son silenciosos y, a la velocidad de los estacionamientos, hacen tanto ruido con sus varios ventiladores y bombas, y con sus llantas como la mayoría de los vehículos modernos de motor de combustión interna. A altas velocidades, el ruido del viento y las llantas es comparable con el de cualquier vehículo.

 

¿Qué vehículos eléctricos pueden remolcar?

A la fecha de febrero de 2020, los únicos vehículos totalmente eléctricos con los que se recomienda remolcar son el Tesla Modelo X y el Audi e-tron. Existen híbridos enchufables que tal vez respondan a necesidades particulares, como el Mitsubishi Outlander, el Subaru Crosstrek Hybrid y el Range Rover PHEV.

En los próximos dos años, se lanzarán al mercado más camionetas y utilitarios deportivos, y pronto habrá más opciones de remolque disponibles.

 

Incentivos/Asequibilidad

¿Qué es el crédito fiscal para los vehículos eléctricos?

El crédito fiscal para los vehículos eléctricos es un incentivo creado por el Congreso con apoyo bipartidario durante la presidencia de George W. Bush para estimular la compra de vehículos eléctricos. Puede reclamarse en declaraciones de impuestos individuales el año en que se compró el vehículo o puede solicitarlo el concesionario de automóviles para disminuir el costo mensual de un vehículo enchufable arrendado.

Según el Departamento de Energía de los Estados Unidos, “los vehículos totalmente eléctricos y los híbridos enchufables comprados nuevos en 2010 o posteriormente pueden reunir los requisitos para recibir un crédito fiscal federal de hasta $7.500”. El valor del crédito fiscal depende del tamaño de la batería y empieza a eliminarse gradualmente con el transcurso del tiempo después de que cada fabricante venda cierta cantidad de vehículos enchufables. (Para averiguar el valor del crédito fiscal para cada vehículo enchufable actualmente en venta en el mercado, se puede consultar FuelEconomy.gov.)

Si bien suelen describirse como subsidios, el Congreso define los créditos fiscales como incentivos fiscales. Algunos estados ofrecen reintegros como incentivos adicionales, mientras muchos otros otorgan sus propios créditos fiscales adicionales, que se procesan a partir de las declaraciones de impuestos estatales.

Para reclamar el crédito fiscal federal por compra de vehículos eléctricos, se puede consultar el formulario IRS Form 8936.

Muchos gobiernos locales y estatales, así como empresas de suministro eléctrico, también ofrecen una variedad de incentivos para la compra de vehículos eléctricos, como reintegros por la adquisición del vehículo y/o la estación de recarga, descuentos en las tarifas de electricidad y acceso a los carriles para vehículos con más de un ocupante. Se puede averiguar sobre los incentivos que se ofrecen en áreas específicas en PlugStar.com/incentives. También recomendamos comunicarse con la empresa de suministro eléctrico local para averiguar si se ofrecen incentivos adicionales.

 

¿Es más económico manejar automóviles eléctricos que vehículos a gasolina?

Los vehículos eléctricos son más económicos porque la electricidad cuesta mucho menos que la gasolina. Los vehículos eléctricos también necesitan mucho menos servicio y mantenimiento, algo que los hace más económicos que los automóviles a gasolina cuando se considera el costo total de conducir un vehículo. Un estudio fidedigno realizado en 2020 por Consumer Reports concluyó que el costo total de tener un vehículo eléctrico propio compensa con creces cualquier diferencia de precio inicial al momento de la compra. En otras palabras, sí, es más económico tener un vehículo eléctrico propio o arrendado y conducirlo que hacer lo mismo con un vehículo equivalente a gasolina.

Consumer Reports concluyó que los ahorros en el costo total de propiedad del vehículo en el transcurso de la vida útil de la mayoría de los vehículos eléctricos varían entre los $6.000 y los $10.000. El margen exacto de ahorros depende principalmente de la diferencia de precio entre el vehículo eléctrico específico y el automóvil a gasolina más comparable.

Ese grupo de control en defensa de los consumidores observó los siguientes ahorros típicos en los costos de funcionamiento:

Ahorros de combustible: “Los típicos dueños de vehículos eléctricos que recargan principalmente en casa pueden esperar ahorrar un promedio de entre $800 y $1,000 por año en gastos de combustible si los gastos se comparan con los de tener un automóvil equivalente a gasolina.”

Mantenimiento y reparaciones: “Los costos de mantenimiento y reparaciones a lo largo de la vida útil de los vehículos eléctricos son significativamente inferiores (aproximadamente la mitad) a los de los vehículos a gasolina, que necesitan cambios de fluidos y tienen una mecánica más compleja. Los ahorros promedio en el transcurso de la vida útil del vehículo son de aproximadamente $4,600.”

Depreciación: Todos los automóviles se deprecian, pero los vehículos eléctricos se deprecian con menor rapidez que los vehículos a combustibles fósiles. “Los vehículos eléctricos nuevos de mayor alcance están manteniendo su valor tan bien como sus equivalentes tradicionales a gasolina o mejor que ellos ya que la mayoría de los nuevos modelos son ahora más confiables y pueden viajar más de 200 millas con una sola carga completa. Como en el caso de los vehículos tradicionales a gasolina, no todos los vehículos eléctricos perderán valor al mismo ritmo con el paso del tiempo. La clase, las características y la reputación del fabricante del vehículo son todos factores que incidirán en la depreciación.”

 

¿Los vehículos eléctricos son solo para los ricos?

No, los automóviles eléctricos no son solo para los ricos. De hecho, hay decenas de modelos disponibles por menos del costo promedio de un vehículo nuevo en venta en los Estados Unidos. Asimismo, el mercado de vehículos eléctricos usados muestra un rápido crecimiento dado que cada año caducan los contratos de arrendamiento de más vehículos eléctricos.

Los compradores estadounidenses pueden encontrar al menos 22 modelos enchufables por menos del costo promedio de un automóvil vendido en los Estados Unidos. Según datos del Kelley Blue Book, el precio promedio de transacción de un vehículo nuevo es de hasta $37,851, a la fecha de febrero de 2020. El precio de base de al menos 17 modelos de vehículos enchufables ya está por debajo de ese costo promedio de un automóvil nuevo, y eso es sin considerar los ahorros a partir de los créditos fiscales por la compra de vehículos eléctricos. Considerando el crédito fiscal, 22 modelos enchufables cuestan menos que el automóvil promedio vendido en los Estados Unidos.

El crédito fiscal también puede ser utilizado por el concesionario de automóviles para reducir el precio de base de arrendamiento del vehículo. Se trata de algo que reduce eficazmente los pagos mensuales de arrendamiento a rangos comparables a los pagos por vehículos a gasolina, o incluso inferiores a esos pagos.

En los mercados de automóviles usados, los vendedores tienen que considerar, al fijar el precio de venta, los ahorros que ofrece el crédito fiscal federal por la compra de vehículos eléctricos. A la vez, como la gran mayoría de los vehículos eléctricos se arriendan, son cada vez más los vehículos enchufables arrendados que entran al mercado de vehículos usados cada año, por lo general a precios cómodamente por debajo de los precios de sus equivalentes a gasolina.

Como señaló Consumer Reports en 2018, “Para los compradores de automóviles que estén interesados en probar la tecnología de los vehículos eléctricos pero no tengan el dinero para comprarse un Tesla, éste es un muy buen momento para comprar un automóvil sin emisiones por menos de $15,000.”

Por último, los vehículos eléctricos ofrecen ahorros de costos a lo largo de la vida útil del automóvil ya que requieren mucho menos servicio y mantenimiento, y su combustible es mucho más económico. Un estudio realizado en 2020 por Consumer Reports indicó que los costos totales de tener un vehículo eléctrico propio compensan ampliamente cualquier diferencia de precio al momento de la compra. En otras palabras, es más económico comprar/arrendar y manejar un automóvil eléctrico que uno a gasolina.

Para encontrar un EV que concuerde con el presupuesto y estilo de vida de sus familias, visiten el sitio de Plug In America dedicado a la compra de vehículos eléctricos, PlugStar.com.

 

Impacto ambiental

¿Los vehículos eléctricos son realmente mejores para el medio ambiente?

Los vehículos eléctricos son mejores para el medio ambiente y para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, donde sea que se recarguen y sea como sea que se produzca la electricidad.

Al considerar la vida útil completa del vehículo, los automóviles eléctricos son más limpios y verdes que sus equivalentes convencionales a combustibles fósiles. Si bien es cierto que construir un vehículo eléctrico puede producir más emisiones que construir uno convencional, principalmente debido a la intensidad de la fabricación de las baterías, esas emisiones están muy por debajo de la cantidad de emisiones ahorradas durante la vida útil de manejo de un vehículo eléctrico. De hecho, se compensan, en la mayoría de los casos, durante el primer año de manejo mediante las reducciones de emisiones a partir del uso y funcionamiento normales del vehículo. Las pruebas se han visto claramente en varios estudios rigurosos.

Un análisis de la vida útil realizado por Union of Concerned Scientists declaró que “el vehículo eléctrico promedio en los Estados Unidos produce menos emisiones de calentamiento global que el automóvil a gasolina promedio. La bibliografía avalada por pares coincide en gran medida: los vehículos eléctricos producen más contaminación durante la fabricación del automóvil, pero luego evita emisiones durante el manejo y así generan un ahorro neto en el primer par de años de uso.”

Cada año que la red eléctrica reduce su dependencia con respecto a la generación de energía a partir del carbón, las emisiones relativas de los vehículos eléctricos son aun menores. Esta herramienta útil de UCS muestra las respectivas emisiones de efecto invernadero de varios modelos de vehículos eléctricos en cualquier lugar del país.

Se trata de algo respaldado por investigaciones concluyentes de Bloomberg New Energy Finance (BNEF), que indican que, en 2018, las emisiones de dióxido de carbono a partir de vehículos a batería fueron un 40 por ciento inferiores a las emitidas por motores de combustión interna el año pasado. Incluso en regiones con redes eléctricas principalmente dependientes de la generación de energía por combustión de carbón, como China, los vehículos eléctricos fueron responsables de menos emisiones de efecto invernadero.

Otro análisis de la fuente a la rueda realizado por Wood Mackenzie en 2018 confirmó la investigación de UCS concluyendo que un vehículo eléctrico típico de tamaño medio genera hasta un 67% menos de gases de efecto invernadero que un motor de combustión interna a gasolina. Incluso con la combinación actual de fuentes de generación eléctrica en economías en desarrollo como China y la India, “un vehículo eléctrico evitará hasta la mitad de las emisiones de un vehículo de combustión interna a gasolina”.

 

¿Pueden reciclarse las baterías de los vehículos eléctricos? (O: ¿Son malas para el medio ambiente las baterías de los vehículos eléctricos?)

Si bien las baterías de los vehículos eléctricos pueden reciclarse para aprovechar sus materias primas, el mercado para su reutilización directa está creciendo rápidamente y eliminando la necesidad de reciclarlas. De hecho, las baterías usadas tienen el potencial de proporcionar valiosos servicios a la red eléctrica. Una batería que se considera demasiado degradada para utilizarse en un vehículo eléctrico todavía conserva aproximadamente un 75-80% de su capacidad y puede utilizarse para aplicaciones de almacenamiento de energía en el hogar o de apoyo a la red eléctrica.

Un análisis de 2019 realizado por el McKinsey Center for Future Mobility observó que la reutilización de baterías de vehículos eléctricos usados podría reemplazar turbinas a gasolina más costosas y así ofrecer a las empresas de suministro eléctrico más flexibilidad para vender su energía.

Hyundai está desarrollando un sistema de almacenamiento eléctrico de 1-megavatio-hora hecho con paquetes de baterías usadas provenientes de sus vehículos eléctricos. BMW está reciclando baterías de vehículos eléctricos para conectar a la Red Nacional del Reino Unido.

Estos proyectos piloto de reciclaje de baterías de vehículos eléctricos están demostrando el valor de esos paquetes de baterías después de su vida útil en la vía pública. Al adaptar las baterías de vehículos eléctricos para su funcionamiento en la red, en procesos industriales o en aplicaciones de almacenamiento de energía en el hogar, las baterías siguen apoyando la integración de las fuentes intermitentes de energía solar y eólica, a la vez haciendo que la red eléctrica sea más eficiente y poniendo más energía asequible al alcance de todos los consumidores.

Si la reutilización no es una opción para una batería en particular, la mayoría de sus componentes pueden reciclarse. El litio, el material más abundante en una batería de iones de litio, tiene gran demanda en el mercado de las computadoras portátiles y los teléfonos móviles y otros productos electrónicos, y ya existe un robusto mercado de litio reciclado.

 

¿Puedo recargar un vehículo enchufable con energía solar o eólica?

Cuanto más limpia la energía, más limpio el vehículo. Utilizar paneles fotovoltaicos (PV, por su sigla en inglés) en el hogar o la empresa tiene todavía más sentido si se tiene un vehículo eléctrico. La inversión en paneles solares se compensa más rápidamente cuando la energía solar no solo reemplaza la electricidad de la red, sino que reemplaza la gasolina, que tiene un costo muy superior. Los vehículos eléctricos típicamente pueden viajar entre 3 y 4 millas (o más) por kWh de electricidad. Si se manejan 12.000 millas al año, se necesitarán entre 3.000 y 4.000 kWh. Dependiendo de dónde se viva, se necesitará un sistema fotovoltaico de 1,5kW a 3kW para generar esa cantidad de energía utilizando aproximadamente entre 150 y 300 pies cuadrados de espacio en el techo. Los créditos que se acumulan en la cuenta de electricidad de la empresa de suministro por contribuir energía con los paneles solares durante el día pueden compensar el costo de recargar el vehículo por la noche. Si no es posible instalar paneles fotovoltaicos en el hogar, se puede averiguar si la empresa de suministro eléctrico ofrece una opción de energía verde.

Para encontrar un instalador de paneles solares local y conseguir un presupuesto gratuito para saber cuánto costaría tener un sistema de energía solar, se puede consultar The Solar Nerd.

 

¿Tiene sentido instalar paneles solares o turbinas eólicas en un vehículo eléctrico?

Instalar paneles fotovoltaicos directamente en los vehículos eléctricos sería emocionante pero probablemente no suficiente. La mayoría de los paneles solares agregarían demasiado peso. Ciertas tecnologías fotovoltaicas más modernas, livianas y flexibles podrían generar energía para el control de la temperatura interna o para el funcionamiento de tareas menores, pero no suficiente energía para hacer andar el vehículo ninguna distancia significativa. Asimismo, los automóviles suelen estacionarse en garajes o cocheras abiertas techadas, donde no llega el sol.
De la misma manera, tampoco tienen sentido los molinos de viento en los vehículos eléctricos. La fricción que crean reduce la eficiencia y hace que sea necesaria más energía para movilizar el automóvil. Sin embargo, los vehículos eléctricos pueden recargarse con electricidad generada con paneles solares y turbinas eólicas.

¿Y poner paneles solares estacionarios en casa o en la empresa? Esa es una excelente idea. Los paneles fijos pueden instalarse de manera que no estén obstruidos y se los puede inclinar óptimamente hacia el sol. Las turbinas eólicas fijas también pueden funcionar maravillosamente bien.

 

¿Qué de los automóviles de hidrógeno?

Los vehículos de pila de combustible de hidrógeno (FCV, por su sigla en inglés) son otra alternativa a los vehículos de motor de combustión interna, pero alcanzan menos de la mitad de eficiencia que los vehículos eléctricos. La mayor parte del hidrógeno se extrae del gas natural, que al ser procesado emite dióxido de carbono y metano, según un estudio de 2021. Por lo tanto, el hidrógeno genera muchas más emisiones de gases de efecto invernadero que la electricidad. Los vehículos de pilas de combustible de hidrógeno tienen algunas dificultades técnicas que superar antes de estar ampliamente disponibles en el mercado de vehículos livianos de pasajeros: el costo del vehículo, el costo del hidrógeno, el almacenamiento y la disponibilidad del hidrógeno, y la competencia con otras tecnologías, como la de los vehículos eléctricos. La red eléctrica ya existe para los vehículos enchufables y las tendencias actuales señalan que los vehículos enchufables se están convirtiendo rápidamente en la alternativa dominante para reemplazar a los vehículos de motor de combustión interna. A la fecha de 2021, se han vendido 10,000 vehículos de pila de combustible de hidrógeno en los Estados Unidos, en comparación con más de 1 millón y medio de vehículos eléctricos.

 

Seguridad

¿Los vehículos eléctricos se prenden fuego con más frecuencia que los vehículos a gasolina?

Decididamente, no. Las estadísticas no lo indican. Según la mejor información disponible, los vehículos eléctricos no presentan mayores riesgos de prenderse fuego que los vehículos a gasolina. De hecho, los vehículos eléctricos tienen más probabilidades de ser menos riesgosos con respecto al peligro de incendio que los vehículos a gasolina, según el último y más concluyente informe de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por su sigla en inglés).

Si bien los incendios de vehículos eléctricos han capturado los titulares, la gran mayoría de los incendios de vehículos en las carreteras ocurren en vehículos a gasolina, incluso cuando las cifras se ajustan considerando las cantidades relativas de vehículos en los caminos. Según la FEMA, entre 2014 y 2016, cuando menos del 1% de los automóviles presentes en la vía pública eran eléctricos enchufables, “se calcula que ocurrieron 171,500 incendios de vehículos en las carreteras en los Estados Unidos y provocaron un promedio anual de 345 muertes, 1.300 lesiones y $1.100 millones en pérdidas económicas. Esos incendios de vehículos en las carreteras representaron un 13 por ciento de los incendios a los que respondieron los departamentos de bomberos de todo el país.”

Eso fue un promedio de 469 incendios de vehículos por día, antes de que los vehículos eléctricos fueran algún tipo de presencia normal en la vía pública.